Los Vaiṣṇavas son como cisnes

Por Bhakti Charu Swami

Un Vaiṣṇava no quiere criticar a nadie. En Vṛndāvana, por ejemplo, había un Vaiṣṇava muy, muy elevado.

Un día hubo un mahotsava, un festival. Fueron invitadas muchas personas. Este devoto notó que un Vaiṣṇava no estaba presente, y preguntó qué había pasado con él.

Alguien respondió que había hecho esto y aquello, y que por eso no lo habían invitado. Ese Vaiṣṇava tan mayor se levantó y comenzó a caminar hacia la puerta. Cuando le preguntaron por qué se iba, respondió: "Por una falta tan pequeña lo han rechazado a él, pero ustedes no conocen todas las faltas que yo tengo. Sé que si llegaran a conocerlas, también me rechazarían a mí. Antes de que eso ocurra, prefiero irme."

Ese es el humor de un Vaiṣṇava. Es tan humilde como una brizna de hierba. Si queremos convertirnos en Vaiṣṇavas, no debemos buscar faltas en los demás. Quienes están en puestos de administración tienen la ingrata tarea de identificar los problemas e intentar corregirlos. Dejemos ese trabajo en sus manos.

Las personas materialistas son chismosas. Dicen: "Él hizo esto, él hizo aquello." Toda su alegría proviene de hablar mal de los demás. Cuando hablamos mal de alguien, en realidad estamos tomando su karma negativo. Antes de hablar mal de alguien, hay que tener conciencia de ese hecho. En realidad le estás quitando su mal karma y lo estás aceptando tú. Te estás causando un gran daño a tu propia vida espiritual. Mahāprabhu le dijo a Raghunātha Dāsa Gosvāmī que no se entregara a las discusiones mundanas. Discusión mundana significa hablar mal de los demás, murmurar. Ese buscar faltas y murmurar hace que el corazón se encoja, mientras que la conciencia de Krishna es el proceso que lo expande.

Un Vaiṣṇava encuentra alegría glorificando a los devotos. Los devotos son el depósito de las buenas cualidades. Si de entre cientos de buenas cualidades alguien muestra una cualidad negativa, no hay que magnificarla. Hay que esforzarse por crear un ambiente muy hermoso glorificando a los demás. Eso es lo que Śrī Caitanya Mahāprabhu quería. Sin desear respeto, glorificación ni adoración para nosotros mismos, debemos ofrecerles todo el respeto, la glorificación y la adoración a los Vaiṣṇavas: "Mira qué maravillosamente está ofreciendo su servicio. Se ha entregado a Śrīla Prabhupāda." Así es como debemos ver a cada Vaiṣṇava, y qué decir de un devoto muy mayor.

Así se crea un ambiente muy hermoso. Los Vaiṣṇavas son como cisnes. Viven en un lago muy limpio. Los cuervos viven donde haya basura. Esto se hace muy evidente en Calcuta por las mañanas. Cuando vivíamos allí, a veces yo cantaba en la azotea. Veía que había cuervos y había palomas. Las palomas volaban hacia los techos. La gente lanzaba granos y las palomas los recogían, pero los cuervos no se acercaban. Ellos simplemente gravitaban hacia la basura.

Fuente: https://www.dandavats.com/?p=50810

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