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Mostrando entradas de agosto, 2026

El corazón de un Vaiṣṇava

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Śrī Śrīmad Gour Govinda Swami Mahārāja En el séptimo canto del Śrīmad Bhāgavatam (7.10.15), Prahlāda Mahārāja oró al Señor Nṛsiṁhadeva para que perdonara las ofensas de su padre. Aunque alguien le haga algo malo a un vaiṣṇava, el devoto no se vuelve envidioso. Nunca desarrolla una actitud hostil hacia ningún ser viviente, ni siquiera hacia una persona envidiosa. Aunque personas envidiosas y demonios acosen a los devotos, un vaiṣṇava jamás piensa mal de ellos. Al contrario, ora al Señor: "Por favor, perdónalo. Por favor, cambia su naturaleza." Como dice el verso (Bhāg. 5.18.9): khalaḥ prasīdatām , "Que las personas envidiosas sean apaciguadas." A una serpiente se la puede apaciguar mediante un mantra o con auṣadhi (hierbas medicinales). Pero a las personas envidiosas no se las puede apaciguar. Solo el Señor Supremo puede hacerlo. Por eso un vaiṣṇava-sādhu ora al Señor por su liberación. Esa es la naturaleza de un vaiṣṇava-sādhu . El sudarśana cakra , el arma de...

Los Vaiṣṇavas son como cisnes

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Por Bhakti Charu Swami Un Vaiṣṇava no quiere criticar a nadie. En Vṛndāvana, por ejemplo, había un Vaiṣṇava muy, muy elevado. Un día hubo un mahotsava, un festival. Fueron invitadas muchas personas. Este devoto notó que un Vaiṣṇava no estaba presente, y preguntó qué había pasado con él. Alguien respondió que había hecho esto y aquello, y que por eso no lo habían invitado. Ese Vaiṣṇava tan mayor se levantó y comenzó a caminar hacia la puerta. Cuando le preguntaron por qué se iba, respondió: "Por una falta tan pequeña lo han rechazado a él, pero ustedes no conocen todas las faltas que yo tengo. Sé que si llegaran a conocerlas, también me rechazarían a mí. Antes de que eso ocurra, prefiero irme." Ese es el humor de un Vaiṣṇava. Es tan humilde como una brizna de hierba. Si queremos convertirnos en Vaiṣṇavas, no debemos buscar faltas en los demás. Quienes están en puestos de administración tienen la ingrata tarea de identificar los problemas e intentar corregirlos. Dejemos ese tra...